Rendimientos Reales, Inflación de Equilibrio y el Vínculo Mecánico del Oro
La dinámica del precio del oro está intrínsecamente ligada a las tasas de interés reales y a las expectativas de inflación, ofreciendo un marco claro para el análisis de mercado.

Puntos clave
- Los rendimientos reales, no los nominales, son el principal motor del atractivo de inversión del oro debido al costo de oportunidad.
- Las tasas de inflación de equilibrio reflejan las expectativas de inflación implícitas en el mercado y son un componente clave en el cálculo de los rendimientos reales.
- Un aumento en los rendimientos reales suele disminuir el atractivo del oro, mientras que la caída de los rendimientos reales apoya su precio.
- Los cambios en las expectativas de inflación (breakevens) pueden mover el oro incluso si los rendimientos nominales de los bonos permanecen estables.
- La fortaleza del Dólar estadounidense a menudo se correlaciona inversamente con el oro, amplificando el impacto de los movimientos de los rendimientos reales.
- Las comunicaciones de los bancos centrales sobre política monetaria influyen directamente en los rendimientos reales y, por extensión, en los precios del oro.
El Enigma del Oro: Rendimientos Reales en Foco
El 6 de octubre de 2023, el precio del oro (XAU/USD) cayó por debajo de los $1,820 la onza, un nivel no visto en siete meses, incluso mientras las tensiones geopolíticas seguían latentes. Este descenso ocurrió precisamente cuando el rendimiento del Tesoro de EE. UU. a 10 años superó el 4.80%, alcanzando su punto más alto en más de 16 años. Esta relación inversa e inmediata entre un aumento en los rendimientos de los bonos estadounidenses y una caída en los precios del oro no es una coincidencia; apunta a un vínculo mecánico fundamental a menudo pasado por alto por los observadores ocasionales del mercado de metales preciosos. Esta conexión opera a través de la lente de las tasas de interés reales y las expectativas de inflación, que juntas dictan el atractivo del oro como un activo sin rendimiento. El oro, a diferencia de los bonos gubernamentales o la deuda corporativa, no genera ingresos. No ofrece pagos de cupón, dividendos ni intereses. Su valor se deriva de su escasez, su papel como reserva de valor y su percepción como activo refugio. Cuando otros activos, particularmente los bonos del Tesoro de EE. UU., ofrecen rendimientos reales atractivos, el costo de oportunidad del oro aumenta. Los inversores optan entonces por activos que generan ingresos, reduciendo la demanda de oro. Si los rendimientos reales son bajos o negativos, la naturaleza no rentable del oro se convierte en una desventaja menor, a menudo impulsando el flujo de inversión hacia él.
Rendimientos Nominales: La Base
Los rendimientos nominales son las tasas de interés declaradas de los valores de renta fija. Por ejemplo, cuando se escucha que un bono del Tesoro de EE. UU. a 10 años rinde un 4.5%, ese es su rendimiento nominal. Esta cifra representa el rendimiento anual que recibe un inversor, expresado como un porcentaje del valor nominal del bono, sin ajustar por inflación. Estos rendimientos están influenciados por muchos factores, incluida la política monetaria de la Reserva Federal, la oferta y la demanda de deuda gubernamental y las perspectivas generales de crecimiento económico. Una economía fuerte a menudo se correlaciona con rendimientos nominales más altos, ya que los inversores anticipan un endurecimiento de la política del banco central para frenar una posible inflación. El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal se reúne ocho veces al año, con reuniones adicionales no programadas según sea necesario, para establecer el objetivo de la tasa de fondos federales. Esta tasa de política sirve como referencia para las tasas de interés a corto plazo e influye significativamente en los rendimientos del Tesoro a más largo plazo. Por ejemplo, si el FOMC señala una postura restrictiva, indicando futuras subidas de tasas, los rendimientos nominales del Tesoro suelen reaccionar al alza. Un giro acomodaticio, que sugiera recortes de tasas, probablemente vería caer los rendimientos nominales. Los participantes del mercado monitorean constantemente la CME FedWatch Tool, que calcula la probabilidad de varios cambios en las tasas de la Fed basándose en los precios de los futuros de fondos federales, proporcionando información sobre los movimientos esperados de los rendimientos nominales.
Inflación de Equilibrio: El Precio del Mercado para los Costos Futuros
La inflación de equilibrio es la diferencia entre el rendimiento nominal de un bono del Tesoro convencional y el rendimiento de un Bono del Tesoro Protegido contra la Inflación (TIPS) de la misma madurez. Representa la expectativa del mercado sobre la inflación anual promedio durante ese período específico. Por ejemplo, si un bono del Tesoro de EE. UU. a 5 años rinde un 4.0% y un TIPS a 5 años rinde un 1.5%, la tasa de inflación de equilibrio a 5 años es del 2.5%. Esto implica que el mercado anticipa que la inflación promediará el 2.5% anual durante los próximos cinco años. Las tasas de equilibrio son cruciales porque destilan la sabiduría colectiva de los participantes del mercado de bonos con respecto a los movimientos futuros de precios. Reflejan una interacción dinámica de factores, desde interrupciones en la cadena de suministro hasta shocks en los precios de la energía y la retórica del banco central. Cuando el mercado espera una inflación más alta, la tasa de equilibrio aumenta. Esto a menudo ocurre después de anuncios significativos de gasto fiscal o cuando los precios de las materias primas, como el petróleo, experimentan fuertes movimientos al alza. Una disminución en las tasas de equilibrio señala las expectativas del mercado de una inflación más baja, quizás debido a una desaceleración de la actividad económica o a un endurecimiento agresivo del banco central. Esta métrica proporciona una medida en tiempo real de las presiones inflacionarias según la percepción de los inversores institucionales, lo que la convierte en una herramienta valiosa para los traders que evalúan el sentimiento del mercado.
Construyendo el Rendimiento Real
El rendimiento real es el retorno que un inversor recibe después de tener en cuenta la inflación. Es una medida más precisa de las ganancias o pérdidas de poder adquisitivo de una inversión que el rendimiento nominal. El cálculo es sencillo: Rendimiento Real = Rendimiento Nominal – Tasa de Inflación de Equilibrio. Esta sencilla ecuación revela por qué el oro, un activo sin rendimiento, reacciona con tanta fuerza a los cambios en las tasas reales. Si un bono rinde un 4.5% nominalmente, pero se espera que la inflación sea del 3.0%, el rendimiento real es del 1.5%. Un inversor que posee ese bono espera aumentar su poder adquisitivo en un 1.5% anualmente. Considere un escenario en el que el rendimiento nominal del Tesoro a 10 años se sitúa en el 4.2%. Si la tasa de inflación de equilibrio a 10 años es del 2.7%, entonces el rendimiento real es del 1.5% (4.2% - 2.7%). Si las expectativas de inflación caen al 2.0% mientras el rendimiento nominal permanece en el 4.2%, el rendimiento real aumentaría al 2.2% (4.2% - 2.0%). Este aumento en el retorno real hace que los activos que generan ingresos sean más atractivos en relación con el oro. Si las expectativas de inflación aumentan al 3.5% con el mismo rendimiento nominal, el rendimiento real cae al 0.7% (4.2% - 3.5%), lo que convierte al oro en una reserva de valor comparativamente mejor. Esta es la parte que la mayoría de las guías omiten: la aritmética real y sus implicaciones. Esta fórmula simple, aunque a menudo pasada por alto, es una piedra angular para comprender las decisiones de asignación de activos, particularmente entre activos sensibles a la inflación como el oro e instrumentos que devengan intereses. La tabla a continuación ilustra cómo los cambios en los rendimientos nominales o en las expectativas de inflación pueden alterar significativamente el rendimiento real y, por lo tanto, el incentivo económico para mantener un activo sin rendimiento.
Escenarios de Cálculo del Rendimiento Real para un Bono del Tesoro de EE. UU. a 10 Años
| Escenario | Rendimiento Nominal a 10 Años (%) | Inflación Implícita a 10 Años (%) | Rendimiento Real (%) |
|---|---|---|---|
| Escenario Base | 4.2 | 2.7 | 1.5 |
| Nominal en Aumento, Inflación Implícita Estable | 4.7 | 2.7 | 2.0 |
| Nominal Estable, Inflación Implícita en Caída | 4.2 | 2.0 | 2.2 |
| Nominal Estable, Inflación Implícita en Aumento | 4.2 | 3.5 | 0.7 |
| Nominal en Caída, Inflación Implícita Estable | 3.8 | 2.7 | 1.1 |
La naturaleza no rentable del oro hace que su atractivo de inversión sea inherentemente sensible a las tasas de interés reales, creando un vínculo mecánico para la acción del precio.
La Danza Contraintuitiva del Oro
La relación inversa del oro con los rendimientos reales se debe a su naturaleza como activo sin rendimiento. Cuando los rendimientos reales de inversiones alternativas, especialmente los bonos soberanos, aumentan, el coste de oportunidad de mantener oro se incrementa. Los inversores pueden obtener un mayor retorno real en otros activos, lo que disminuye el atractivo del oro. Esta dinámica fue evidente en 2022, cuando las agresivas subidas de tipos de interés por parte de la Federal Reserve impulsaron los rendimientos reales significativamente al alza. A medida que el mercado descontaba más subidas de tipos, los rendimientos nominales escalaron, y aunque las expectativas de inflación se mantuvieron elevadas, el aumento de los rendimientos nominales las superó, provocando que los rendimientos reales se volvieran positivos y ascendieran. El oro sufrió durante gran parte de ese año, perdiendo aproximadamente un 0.2% al cierre, a pesar de la alta inflación. Cuando los rendimientos reales disminuyen o se vuelven negativos, el oro se vuelve más atractivo. En un entorno donde el retorno real de los bonos es insignificante o negativo, mantener oro, que preserva su poder adquisitivo, parece una apuesta más segura. Este fenómeno se observó claramente entre 2020 y principios de 2021. Mientras los bancos centrales a nivel mundial se embarcaban en una expansión cuantitativa masiva y mantenían los tipos de interés cercanos a cero, los rendimientos nominales de los bonos se desplomaron. Al mismo tiempo, las expectativas de inflación, impulsadas por un estímulo fiscal sin precedentes, comenzaron a subir. Esta combinación llevó los rendimientos reales a territorio profundamente negativo, impulsando los precios del oro a máximos históricos por encima de los $2,070 por onza en agosto de 2020. Esta correlación inversa no es perfecta, ya que otros factores influyen en el oro, pero es un motor mecánico dominante.
Diseccionando el Mecanismo Oro-Rendimientos
El 'vínculo mecánico' entre los rendimientos reales y el oro se basa en el valor relativo. Los inversores evalúan constantemente dónde pueden obtener el mejor retorno ajustado a la inflación para su capital. Cuando los rendimientos reales son altos, mantener efectivo o valores que devengan intereses ofrece un beneficio tangible que el oro no puede igualar. Esto crea un poderoso incentivo para vender oro y comprar bonos.
Consideremos la mecánica: un aumento de 100 puntos básicos (1%) en el rendimiento real, si todo lo demás permanece constante, significa que un inversor que posee un bono del Tesoro a 10 años ganará un 1% más en términos reales durante la década. Esto convierte al bono en una reserva de valor superior. Para que el oro siga siendo competitivo, su precio necesitaría apreciarse en una cantidad que compense este mayor coste de oportunidad. A menudo, no lo hace, lo que lleva a caídas de precios. El efecto es particularmente pronunciado para los rendimientos reales de mayor duración, como los rendimientos de los TIPS a 10 o 30 años, ya que estos reflejan horizontes de inversión a largo plazo. Para los inversores institucionales que gestionan grandes carteras, incluso un pequeño cambio en los rendimientos reales puede desencadenar decisiones significativas de reasignación de capital.
Este principio es un pilar fundamental de la teoría moderna de carteras, que guía a los gestores de activos en firmas como BlackRock y Vanguard. Ajustan sistemáticamente sus asignaciones a metales preciosos basándose en estos cálculos de retorno real, a menudo ejecutando operaciones mediante grandes órdenes de bloque en plataformas de trading electrónicas. El enorme volumen de estas operaciones asegura que los movimientos de los rendimientos reales se traduzcan directamente en la acción del precio del oro, convirtiéndolo en una métrica crítica para cualquier analista serio del mercado del oro. Los traders en plataformas como Pepperstone o IC Markets, con acceso a datos de rendimiento en tiempo real, pueden observar cómo esta correlación se desarrolla minuto a minuto.
La Influencia Directa de la Inflación Implícita
Aunque los rendimientos reales son un compuesto de los rendimientos nominales y la inflación implícita, es importante distinguir la influencia independiente de las tasas de inflación implícita sobre el oro. El oro a menudo se percibe como una cobertura contra la inflación. Cuando las expectativas de inflación, medidas por las tasas de inflación implícita, aumentan significativamente, el oro puede ganar valor incluso si los rendimientos nominales también suben, siempre que el aumento de las tasas de inflación implícita sea mayor que el de los rendimientos nominales, lo que empuja los rendimientos reales a la baja o los hace menos positivos. Por ejemplo, si el rendimiento nominal a 10 años se mueve del 4.0% al 4.3% (+30 puntos básicos), pero la tasa de inflación implícita a 10 años se mueve del 2.0% al 2.8% (+80 puntos básicos), el rendimiento real cae del 2.0% al 1.5%. En este escenario, es probable que el oro repunte porque el mercado anticipa una mayor inflación futura, y el oro se considera una protección contra la erosión del poder adquisitivo. Esto ocurrió durante períodos de inflación por choque de oferta, donde las presiones inflacionarias se acumularon rápidamente, superando los modestos aumentos en las tasas nominales. Si las tasas de inflación implícita caen bruscamente, indicando confianza del mercado en la desinflación o deflación, los precios del oro suelen sufrir. Esto ocurrió en períodos de severa contracción económica o cuando los bancos centrales eran percibidos como altamente creíbles en sus mandatos de lucha contra la inflación. Comprender los movimientos relativos de los rendimientos nominales y las tasas de inflación implícita ofrece una perspectiva más granular que simplemente observar el rendimiento nominal de forma aislada. La tabla a continuación ilustra cómo diferentes composiciones de rendimientos nominales y tasas de inflación implícita pueden resultar en el mismo rendimiento real, pero implican diferentes sentimientos subyacentes del mercado para el oro.
Componentes del Rendimiento Real y su Sentimiento Implícito en el Mercado del Oro
| Escenario | Rendimiento Nominal a 5 Años (%) | Inflación Implícita a 5 Años (%) | Rendimiento Real (%) | Impacto Implícito en el Oro |
|---|---|---|---|---|
| Equilibrado | 3.5 | 2.0 | 1.5 | Neutral |
| Presión Inflacionaria | 3.8 | 2.3 | 1.5 | Potencialmente Alcista (inflación implícita en aumento) |
| Señal Desinflacionaria | 3.2 | 1.7 | 1.5 | Potencialmente bajista (breakeven a la baja) |
| Banco Central con postura restrictiva | 4.0 | 2.5 | 1.5 | Neutral a Bajista (rendimientos en alza generalizada) |
El Efecto Amplificador del Dólar
El Dólar estadounidense también juega un papel significativo, a menudo amplificando los efectos de los movimientos de los rendimientos reales sobre el oro. El oro se cotiza en Dólares estadounidenses, por lo que un dólar más fuerte encarece el oro para los tenedores de otras divisas, lo que típicamente reduce la demanda y presiona los precios. Un dólar más débil abarata el oro, aumentando su atractivo. La fortaleza del dólar en sí misma a menudo está correlacionada con los diferenciales de rendimiento real. Cuando los rendimientos reales de EE. UU. son más altos que los de otras economías importantes, el capital tiende a fluir hacia activos denominados en dólares, fortaleciendo el dólar. Esto crea un doble golpe para el oro: rendimientos reales más altos en EE. UU. reducen su atractivo directo, y un dólar más fuerte lo encarece. Esta dinámica es particularmente evidente al comparar EE. UU. con la Eurozona o Japón, donde los diferenciales de tasas de interés reales pueden ser sustanciales. Por ejemplo, si el ECB mantiene tasas de política negativas mientras la Fed impulsa los rendimientos reales a terreno positivo, es probable que el dólar se aprecie frente al Euro, amortiguando simultáneamente el precio del oro. Los traders monitorean con frecuencia el Dollar Index (DXY) junto con los gráficos de rendimiento real. Un DXY en ascenso combinado con rendimientos reales crecientes representa un formidable viento en contra para el oro. Sin embargo, si el DXY disminuye mientras los rendimientos reales permanecen suprimidos, el oro obtiene un doble viento a favor. Plataformas de brokers como OANDA o FOREX.com ofrecen potentes herramientas de gráficos que permiten a los traders superponer estos indicadores críticos e identificar tales patrones de confluencia.
La Señalización de los Bancos Centrales y la Respuesta del Oro
Las comunicaciones de los bancos centrales son motores críticos tanto de los rendimientos nominales como de las expectativas de inflación y, por extensión, de los precios del oro. Cada declaración de la Federal Reserve, el European Central Bank o el Bank of England es escudriñada en busca de pistas sobre la futura política monetaria. Un tono restrictivo, que señala tasas de interés más altas o una reducción en la compra de activos (ajuste cuantitativo), típicamente conduce a un aumento en los rendimientos nominales. Si esto también reduce las expectativas de inflación, los rendimientos reales suben, creando un entorno bajista para el oro. Una postura expansiva –insinuando tasas más bajas, una flexibilización prolongada o tolerancia a una inflación más alta– puede suprimir los rendimientos nominales y potencialmente alimentar las expectativas de inflación. Este escenario impulsa los rendimientos reales a la baja, a menudo a territorio negativo, lo cual es alcista para el oro. La reacción del mercado a estas señales suele ser inmediata y brusca. El día de una reunión del FOMC, por ejemplo, puede observarse una volatilidad significativa en los mercados de bonos del Tesoro y en el oro, ya que los traders revalorizan los activos basándose en la orientación futura. Comprender esta interacción requiere una cuidadosa atención a las actas de los bancos centrales, las conferencias de prensa y las proyecciones económicas. Estos documentos proporcionan el marco narrativo para interpretar las futuras trayectorias de los rendimientos reales. Por ejemplo, si las actas del Comité de Política Monetaria del Bank of England indican un camino claro hacia una política más estricta, los rendimientos de los bonos se ajustarán, impactando el entorno de rendimiento real para los activos denominados en libras esterlinas e, indirectamente, el sentimiento global del oro.
Operando la Señal del Rendimiento Real
Para los traders activos, el rendimiento real proporciona una señal potente para el posicionamiento en oro. Una tendencia alcista consistente en los rendimientos reales, particularmente el rendimiento de los TIPS a 10 años, sugiere una perspectiva bajista sostenida para el oro. Una tendencia a la baja o rendimientos reales negativos indican un sesgo alcista. Los traders a menudo utilizan ETFs que replican futuros de oro, como el SPDR Gold Shares (GLD), o negocian CFDs sobre oro a través de brokers como XM o AvaTrade, para expresar estas visiones. Al analizar los rendimientos reales, es crucial observar el momentum y la tendencia en lugar de solo puntos de datos individuales. Un enfoque práctico implica monitorear las tasas diarias de la curva de rendimiento del Tesoro de EE. UU. Específicamente, graficar la tasa de vencimiento constante del Tesoro a 10 años y la tasa de vencimiento constante de los TIPS a 10 años. La diferencia entre estas dos líneas traza la tasa breakeven a 10 años. Superponer el precio del oro (XAU/USD) en un gráfico separado. Cuando el rendimiento real a 10 años (Nominal 10-Yr - 10-Yr Breakeven) realiza un movimiento significativo al alza o a la baja, observe la reacción del oro. Una ruptura del oro por debajo de niveles clave de soporte tras un aumento del rendimiento real confirma el vínculo mecánico. Un repunte del oro por encima de la resistencia durante una disminución del rendimiento real refuerza el patrón. Es importante recordar que, si bien el vínculo mecánico es fuerte, el oro también puede ser influenciado por otros factores, como eventos geopolíticos, compras de oro por bancos centrales y la demanda física de grandes consumidores como India y China. Estos elementos pueden crear desviaciones a corto plazo del patrón impulsado por el rendimiento real, añadiendo capas de complejidad al análisis de mercado. Sin embargo, para una visión estructural, los rendimientos reales siguen siendo el factor dominante. En la práctica, la mesa de operaciones preguntará dos veces si su idea de trading se alinea con las tendencias actuales de rendimiento real, destacando su importancia en las decisiones de trading institucionales.
Más Allá de los Números: Geopolítica y Demanda Física
Si bien el vínculo mecánico entre los rendimientos reales, los breakevens y los precios del oro es fuerte, no es el único determinante. Los eventos geopolíticos, las actividades de los bancos centrales y la demanda física también ejercen una influencia significativa. Las principales crisis globales, como los conflictos militares o la inestabilidad económica generalizada, a menudo desencadenan una huida hacia la seguridad, impulsando el atractivo del oro independientemente de los niveles de rendimiento real. Durante esos momentos, el oro actúa como un activo tradicional de refugio seguro, beneficiándose del miedo y la incertidumbre. Los bancos centrales a nivel mundial, particularmente aquellos en mercados emergentes, han sido compradores consistentes de oro, diversificando sus reservas lejos de las monedas fiduciarias tradicionales. Esta demanda institucional sostenida proporciona un soporte fundamental para los precios del oro, absorbiendo la oferta y señalando una confianza a largo plazo en el metal. La demanda física de las principales naciones consumidoras de oro, especialmente India y China, para joyería, inversión y propósitos culturales, también juega un papel. Festivales, temporadas de bodas y preferencias culturales en estas regiones pueden crear picos en la demanda, afectando los precios globales. Estos factores pueden crear dislocaciones a corto plazo o añadir un sesgo alcista incluso cuando los rendimientos reales son nominalmente desfavorables. Un trader que se enfoca únicamente en los rendimientos reales sin considerar estos catalizadores externos puede perderse cambios cruciales en el mercado. Por lo tanto, un análisis completo del oro requiere equilibrar los conocimientos cuantitativos de los rendimientos reales y los breakevens con una evaluación cualitativa de los desarrollos geopoléticos y la dinámica fundamental de la oferta y la demanda. El vínculo mecánico proporciona la corriente subyacente, pero otras fuerzas pueden crear olas significativas.
Fuentes
4 Referencias principalesCada cifra de esta guía proviene de una fuente oficial. Compruébelas usted mismo: los números cambian, esta página no.
- FRED — 10-Year Treasury constant maturityfred.stlouisfed.org
- US Treasury — Daily yield curve rateshome.treasury.gov
- CME FedWatch — implied policy pathcmegroup.com
- Bank of England — Monetary Policy Committee decisionsbankofengland.co.uk
Preguntas frecuentes
6 Preguntas¿Cuál es la diferencia entre el rendimiento nominal y el rendimiento real?
El rendimiento nominal es la tasa de interés establecida en un bono antes de considerar la inflación. El rendimiento real es el retorno que recibe un inversor después de la inflación, calculado restando la tasa de inflación *breakeven* del rendimiento nominal. El rendimiento real refleja el verdadero poder adquisitivo obtenido.
¿Cómo se relaciona la inflación *breakeven* con el oro?
La inflación *breakeven* es la expectativa del mercado sobre la inflación futura. Cuando la inflación *breakeven* aumenta, a menudo señala mayores expectativas de inflación, lo que típicamente hace que el oro sea más atractivo como cobertura contra la inflación, especialmente si los rendimientos nominales no suben tan rápidamente.
¿Por qué el oro a menudo se mueve inversamente a las tasas de interés reales?
El oro es un activo sin rendimiento. Cuando los tipos de interés reales (el retorno de los bonos ajustados a la inflación) suben, el costo de oportunidad de mantener oro aumenta, ya que los inversores pueden obtener un rendimiento real más alto en otros lugares. Esto reduce el atractivo del oro y, por lo general, hace bajar su precio.
¿Pueden subir los precios del oro incluso si los tipos de interés nominales están aumentando?
Sí, si las expectativas de inflación (tasas de equilibrio o *breakeven rates*) suben más rápido que los tipos de interés nominales, los rendimientos reales caerán o serán menos positivos. En tales escenarios, el oro aún puede repuntar, ya que se percibe como una mejor reserva de valor frente al aumento de la inflación.
¿Qué papel juega el dólar estadounidense en la relación del oro con los rendimientos reales?
El oro cotiza en dólares estadounidenses. Un dólar más fuerte encarece el oro para quienes no poseen dólares, lo que a menudo reduce la demanda. Un dólar más fuerte también puede ser resultado de mayores rendimientos reales en EE. UU., creando un doble obstáculo para los precios del oro.
¿Dónde puedo encontrar datos fiables sobre los rendimientos reales y la inflación de equilibrio?
El Tesoro de EE. UU. proporciona tasas diarias de la curva de rendimiento tanto para los bonos del Tesoro convencionales como para los Valores del Tesoro Protegidos contra la Inflación (TIPS). La diferencia entre estos rendimientos para la misma madurez proporciona la tasa de inflación de equilibrio. FRED también ofrece series de datos accesibles.